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domingo, 4 de mayo de 2014

Mother´s Day

¡Felicidades a todas las madres!

Elegías de Duino

Madre, tú le hiciste, pequeño, tú fuiste quien le empezó:
para ti era nuevo: inclinaste sobre los ojos nuevos
el mundo amigo, apartando el extraño.
¿Dónde, ay, quedaron los años cuando tú, sencilla,
con tu figura esbelta atajabas el caos bullente?
Mucho, así, le escondías; el cuarto, sospechoso de noche,
lo hiciste inofensivo: de tu corazón lleno de amparo
sacaste espacio más humano para mezclar a su espacio nocturno.
No en la tiniebla, no, sino en tu existir más próximo
has puesto la candela, que lucía como por amistad.
Nunca un crujido que no explicases sonriendo,
como si hace mucho supieras cuándo el entarimado se porta así
Y escuchaba y se calmaba. Tanto lograba,
suavemente tu presencia...

Tercera elegía, Rainer Mainer Rilke

- La madre en la literatura






miércoles, 16 de enero de 2013

OUR DEEPEST FEAR


Nelson Mandela en su discurso inaugural como Presidente de Sudáfrica:

"Nuestro miedo más profundo no es el de ser inadecuados.

Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta. Nos preguntamos:

¿Quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso, extraordinario?

Más bien, la pregunta a formular es: ¿Quién eres tú para no serlo?

Tu pequeñez no le sirve al mundo.

No hay nada iluminado en disminuirse para que otra gente no se sienta insegura a tu alrededor.

Has nacido para manifestar la gloria divina que existe en nuestro interior.

Esa gloria no está solamente en algunos de nosotros; está en cada uno.

Y cuando permitimos que nuestra luz brille, subconscientemente le damos permiso a otra gente para hacer lo mismo.

Al ser liberados de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros."




                                          

miércoles, 9 de enero de 2013

José Mújica, presidente de Uruguay

Ser presidente de un país le cambia la vida a más de uno, pero existen pocos (muy pocos) que prefieren mantener la vida de siempre, en una casa sencilla, con la ropa y los amigos de toda la vida.


Es el caso de José Mujica, ‘El Pepe’, presidente de Uruguay, quien es considerado el mandatario más pobre del mundo. ¿Qué lo ha hecho obtener tan noble título? Mujica percibe por ley 12.500 dólares mensuales. Sin embargo, dona el 90% de sus ingresos a fondos de ayuda social, con lo que solo le restan alrededor de 1.250 dólares (20 mil pesos en moneda nacional) para sus gastos personales. “Con ese dinero me alcanza, y me tiene que alcanzar porque hay otros uruguayos que viven con mucho menos”, dijo alguna vez, según recuerda en un reciente perfil el diario El Mundo de España.

Su esposa, la senadora Lucía Topolansky, también dona un porcentaje de su salario.

Mujica y Topolansky, que son pareja desde el 2005, viven en una chacra modesta a las afueras de Montevideo, en Rincón del Cerro, junto a la simpática Manuela, una perrita sin pedigree y un poco coja. Fuera de la chacra, el único patrimonio que ha declarado es un viejo Volkswagen color celeste (un ‘escarabajo’), valorizado en 1.945 dólares.

“Yo no soy pobre, pobres son los que creen que yo soy pobre.
Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero solo para poder ser rico.
Quiero tener tiempo para dedicarlo a las cosas que me motivan. Y si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de atenderlas y no podría hacer lo que realmente me gusta.
Esa es la verdadera libertad, la austeridad, el consumir poco.
La casa pequeña, para poder dedicar el tiempo a lo que verdaderamente disfruto. Si no, tendría que tener una empleada y ya tendría una interventora dentro de la casa. Y si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven.
No, con tres piecitas me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo y ya, se acabó.
Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma.

No somos pobres”.